miércoles, 16 de mayo de 2012


          La comunicación escolar.
        Comunicarse es hacer conocer a otras personas nuestros conocimientos o pensamientos.
 Para que exista comunicación debe existir un emisor, un receptor, un mensaje y un canal a  través del cual se enviará el mensaje. Si alguno de estos elementos falla, se dice que se  ha producido una interferencia y no podrá establecerse la comunicación.
 Para enviar un mensaje se debe utilizar un código común al emisor y al receptor. El código  puede ser:

emisor y al receptor. El código  puede ser:
- Lingüístico: es el código más
  completo, ya que la lengua oral o
  escrita puede ser comprendida por        
  un número mayor de personas que
  otros tipos de códigos.


 










 - No lingüístico: los gestos, sonidos y
  señales constituyen este tipo de
  código, el cual es menos preciso que
  el anterior.
De acuerdo a la intención del emisor, los mensajes pueden clasificarse en: expresivos, informativos y apelativos.

Es necesario que el maestro tenga una buena comunicación con sus alumno para que sus propósitos sean satisfactorio por ello es
Indispensable tener una buena comunicación. La escuela es uno de los lugares donde los niños, niñas y adolescentes pasan la mayor parte del tiempo. Por dicha razón, los maestros tienen un papel importante en su formación y en la prevención de una serie de situaciones.
En ese sentido, la comunicación con sus estudiantes juega un rol de suma importancia, ésta debe ser clara, horizontal y afectiva.
El primer paso para comunicarse con los estudiantes es escuchar realmente lo que dicen.  Antes de que los maestros se enfrenten apropiadamente a cualquier problema con el estudiante, deben saber cual es realmente el problema. Es posible que al escuchar un discurso, el receptor entienda un mensaje diferente a la intención del emisor, por eso el parafrasear lo escuchado puede ayudar a para descubrir el verdadero significado del mensaje y así y poderlo discutir y aclarar. La clave para una buena relación comunicativa maestro alumno es determinar por qué se siente perturbado por una conducta en particular y de quien es el problema. Si es un problema del alumno, el maestro debe volverse consejero, apoyo y ayudar al estudiante a encontrar la propia solución.
Ej.: Quizá alguna vez te ha tocado o has visto algún alumno que está en la parte de atrás del salón, o a veces enfrente de nosotros y lee el periódico, revistas, libros de otras clases, hace apuntes de otras cosas, o sólo hace dibujitos. ¿De quién es el problema? Es difícil responder. Hay que diagnosticar. Claro, lo primero que hacemos es reprenderlo, amonestarlo o sacarlo del salón. No  debemos hacer eso, de esto se trata tener una buena comunicación con nuestros estudiantes. Ante este problema y muchos otros hay que hacer cumplir las normas establecidas pero también escuchar con empatía, es decir, escuchar la intención y las emociones detrás de lo que otro quiere decir y reflejarlas mediante el parafraseo. Esto nos permite encontrar la solución o hacer que el estudiante la encuentre, si el problema es de él. Al tratar de escuchar al estudiante y evitar precipitarse a dar consejos, soluciones, críticas, reprimendas o interrogatorios, el maestro mantiene abiertas las líneas de comunicación.
Muchas veces, los sentimientos recíprocos de afecto entre maestros y alumnos ayudan a que éstos puedan comprender y entender las consecuencias de sus comportamientos inadecuados, inclusive el fumar cigarrillos, y los beneficios de actuar con responsabilidad.

Para crear un ambiente positivo y prevenir problemas, los maestros deben tomar en cuenta las diferencias entre los alumnos, mantener la motivación de los estudiantes y reforzarlas conductas que apoyen al trabajo.
La comunicación en los alumnos debe ser adecuada, ya que siempre en las escuelas, en los liceos, y universidades vemos la falta de comunicación que hay entre alumnos.
 La comunicación es primordial en cualquier comunidad porque todos tenemos necesidad de compartir lo que sabemos, pensamos y sentimos.
Alumna:
Yonaidis Villalobos.
C.I: 22252865
Lengua española II
Prof. Elisa Vílchez
Sección: 001
Lengua española II

Descripción: la descripción es la característica de alguna persona, animal, objetos, lugares entre otros. Son las cualidades o personalidad de lo que se describe.

Los hamster

Ej. Los hámster son animalitos delicados que necesitan de muchos cuidados. Les encanta el queso, las bellotas, y las nueces.
De sus primos hermanos, los ratones, heredaron la cara, las orejas, los dientes, el gusto por el queso, por la madera y su naturaleza roedora. Pero tienen la cola corta, cara de ser amables y usan las extremidades superiores para comer y acicalarse.

 Narración: es relatar algo ya sea real o ficticio.
 
Ej. Un conejo era perseguido por unos cazadores. Vio a un campesino y le suplico que le buscara un escondite. El campesino le dijo que entrara en su casa y que allí se escondiera.
Al rato llegaron los cazadores y preguntaron al campesino si había visto un conejo. El campesino contesto que no; pero con la mano señalaba hacia donde se había escondido el conejo.
Los cazadores no entendieron las señales que el hombre hizo y se fueron.
Entonces el conejo salió sin decir una palabra. El campesino le dijo que era un desagradecido. A lo que el conejo contesto.   
Te hubiera dado las gracias si tus gestos hubieran correspondido a tus palabras.

 Diálogo: es una conversación entre dos o más personas, en la cual se intercambian ideas opiniones y puntos de vista.
  Ej.   
-       Hola María, ¿Cómo estás?
-       Bien Antonio, ¿y tú como has estado?
-        Bastante bien. Hace mucho que no te veía.
-        Estuve de viaje por Europa, conocí Londres y Manchester en Inglaterra y Tolousse y Lyon en Francia.
-       ¿Y trajiste algún recuerdo?
-       Sí, traje unos cuadros muy lindos.
-       A que bien bueno nos vemos después te visito, para que me cuentes como te fue.
-       Ok dale hasta luego.

lunes, 14 de noviembre de 2011

El proceso de comunicación

PROCESO DE COMUNICACIÓN

La comunicación es el proceso mediante el cual se puede transmitir información de una entidad a otra. Los procesos de comunicación son interacciones mediadas por signos entre al menos dos agentes que comparten un mismo repertorio de signo y tienen unas reglas semióticas comunes.

Tradicionalmente, la comunicación se ha definido como "el intercambio de sentimientos, opiniones, o cualquier otro tipo de información mediante habla, escritura u otro tipo de señales". Todas las formas de comunicación requieren un emisor, un mensaje y un receptor destinado, pero el receptor no necesita estar presente ni consciente del intento comunicativo por parte del emisor para que el acto de comunicación se realice. En el proceso comunicativo, la información es incluida por el emisor en un paquete y canalizada hacia el receptor a través del medio. Una vez recibido, el receptor decodifica el mensaje y proporciona una respuesta.

El funcionamiento de las sociedades humanas es posible gracias a la comunicación. Esta consiste en el intercambio de mensajes entre los individuos.

Desde un punto de vista técnico se entiende por comunicación el hecho que un determinado mensaje originado en el punto A llegue a otro punto determinado B, distante del anterior en el espacio o en el tiempo. La comunicación implica la transmisión de una determinada información. La información como la comunicación supone un proceso; los elementos que aparecen en el mismo son:
Código. El código es un sistema de signos y reglas para combinarlos, que por un lado es arbitrario y por otra parte debe de estar organizado de antemano.
Canal. El proceso de comunicación que emplea ese código precisa de un canal para la transmisión de las señales. El Canal sería el medio físico a través del cual se transmite la comunicación.

Ejemplo: El aire en el caso de la voz y las ondas

Hertzianas* en el caso de la televisión.
La radiocomunicación es un sistema de telecomunicación que se realiza a través de ondas de radio u ondas hertzianas*,
En tercer lugar debemos considerar el Emisor. Es la persona que se encarga de transmitir el mensaje. Esta persona elige y selecciona los signos que le convienen, es decir, realiza un proceso de codificación; codifica el mensaje.
El Receptor será aquella persona a quien va dirigida la comunicación; realiza un proceso inverso al del emisor, ya que descifra e interpreta los signos elegidos por el emisor; es decir, descodifica el mensaje.
Naturalmente tiene que haber algo que comunicar, un contenido y un proceso que con sus aspectos previos y sus consecuencias motive el Mensaje.
Las circunstancias que rodean un hecho de comunicación se denominan Contexto situacional (situación), es el contexto en que se transmite el mensaje y que contribuye a su significado.

IMPORTANCIA

La comunicación es uno de los pilares básicos en los que se apoya cualquier tipo de relación humana y es provechosa en prácticamente todas las esferas de la actividad humana. Es crucial para el bienestar personal, para las relaciones íntimas, nos ayuda a superar situaciones delicadas, resolver conflictos, expresar sentimientos, defender nuestros intereses, evitar malas interpretaciones, entre otros.

miércoles, 19 de octubre de 2011

EL ESPAÑOL COMO LENGUA O IDIOMA

ORIGEN Y EVOLUCION DEL ESPAÑOL

Los orígenes de nuestra lengua se remontan muchos siglos antes de nuestra era. Se supone que los primeros habitantes de lo que hoy es la península ibérica (España y Portugal), Estos grupos humanos hablaron una lengua que sobrevive en el idioma vasco (Se habla vasco - región de España.

Esta lengua también se llama castellano, por ser el nombre de la comunidad lingüística que habló esta modalidad románica en tiempos medievales: Castilla. Existe alguna polémica en torno a la dominación del idioma; el término español es relativa mente reciente y no es admitido por los muchos hablantes bilingües del Estado Español.

El español, como las otras lengua romance, es una continuación moderna del latín hablado (denominado latín vulgar), desde el siglo III, que tras el desmembramiento del Imperio romano divirgiendo de las otras variantes del latín que se hablaban en las distintas provincias del antiguo Imperio, dando lugar mediante una lenta evolución a las distintas lenguas romances. Debido a su propagación por América, el español es, con diferencia, la lengua romance que ha logrado mayor difusión.


El español o castellano, es una lengua romance, derivada del latín, que pertenece a la subfamilia itálica dentro del conjunto indoeuropeo. Es la lengua oficial de España y la nacional de México, de las naciones de Sudamérica y Centroamérica excepto Brasil, las Guayanas y Belice, de las naciones caribeñas de Cuba, Puerto Rico y la República Dominicana, de la nación africana de Guinea Ecuatorial y goza de protección constitucional en el estado estadounidense de Nuevo México. Además, es oficial de varias organizaciones y tratados internacionales como la ONU, la Unión Europea, el TLCAN, la Unión Latina y la OEA; cuenta con unos cuatrocientos cincuenta millones de hablantes, entre los que se incluyen los hispanos que viven en Estados Unidos de América y algunos cientos de miles de filipinos, así como los grupos nacionales saharauis y los habitantes de Belice, donde el idioma oficial es el inglés. Esta lengua también es llamada castellano, por ser el nombre de la comunidad lingüística que habló esta modalidad románica en tiempos medievales: Castilla.

La historia del idioma español comienza con el latín vulgar del Imperio romano, concretamente con el de la zona central del norte de Hispania. Tras la caída del Imperio romano en el siglo V, la influencia del latín culto en la gente común fue disminuyendo paulatinamente. El latín hablado de entonces fue el fermento de las variedades romances hispánicas, origen de la lengua española. En el siglo VIII, la invasión musulmana de la Península Ibérica hace que se formen dos zonas bien diferenciadas. En Al-Ándalus, se hablarán los dialectos romances englobados con el término mozárabe (esto es, influidos por el árabe), además de las lenguas de la minoría extranjera-invasora alóctona (árabe y bereber). Mientras, en la zona en que se forman los reinos cristianos desde pocos años después del inicio de la dominación musulmana, comenzará una evolución divergente, en la que surgen varias modalidades romances: la catalana, la navarro-aragonesa, la castellana, la astur-leonesa y la gallego-portuguesa.

A partir de finales del siglo XI es cuando comienza un proceso de asimilación o nivelación lingüística, principalmente, entre los dialectos románicos centrales de la península ibérica: astur-leonés, castellano y navarro-aragonés, pero también del resto. Este proceso es el que dará como resultado la formación de una lengua común española, el español. Cada vez son más los filólogos que defienden esta teoría (Ridruejo, Penny, Tuten, Fernández-Ordóñez). Sin embargo, otros filólogos siguen defendiendo los postulados pidalianos del predominio del dialecto castellano en la formación del español y su expansión por un proceso de castellanización por el resto de territorios peninsulares.

El dialéctico románico castellano, uno de los precursores de la lengua española, se originó en el condado medieval de Castilla (sur de Cantabria y norte de Burgos), con influencia vasca y visigótica. Los textos más antiguos que contienen rasgos y palabras de lo que será el castellano son los documentos escritos en latín y conocidos como Cartularios de Valpuesta,conservados en la iglesia de Santa María de Valpuesta (Burgos),un conjunto de textos que constituyen copias de documentos, algunos escritos en fecha tan temprana como el siglo IX. El director del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua concluyó que «ese latín "estaba tan alejado de la rectitud, presentaba un estado tan evolucionado o corrompido" que, asegura, "se puede concluir que la lengua de los becerros de Valpuesta es una lengua latina asaltada por una lengua viva, de la calle y que se cuela en estos escritos"». Las Glosas Emilianenses de finales del siglo X o principios del XI, conservadas en el Monasterio de Yuso en San Millán de la Cogolla (La Rioja), fueron consideradas por Ramón Menéndez Pidal como el testimonio más antiguo de lengua española. Sin embargo, posteriormente se demostró que las formas escritas en esos documentos corresponden al romance navarro-aragonés, no al romance castellano.

Un momento decisivo en el afianzamiento del idioma español se dio durante el reinado de Alfonso X de Castilla y León, (1252-1284).Si los cantares de gesta estaban escritos en esa lengua vulgar -el español- y por eso mismo eran populares, podría pensarse que las obras cultas y literarias producidas en la Corte del citado rey deberían ser redactadas en latín, única lengua culta que toda la Europa cristiana había admitido hasta esa época; por eso resultó una verdadera revolución cultural el hecho de que Alfonso X el Sabio decidiese dirigir un buen número de obras de elevada cultura redactadas en un idioma hasta entonces desairado por las personas letradas por considerarlo demasiado prosaico. Esto dio lugar al reconocimiento oficial del español, que podía alternar desde entonces con el latín, un idioma respetado por todas las personas ilustradas.

El español se extendió por la península durante la Baja Edad Media debido a la continua expansión de los reinos cristianos en este período,en la llamada Reconquista. La incorporación a la Corona de Castilla de los reinos de León y Galicia con Fernando III de Castilla y la introducción de una dinastía castellana en la Corona de Aragón con Fernando I de Aragón y más tarde, la unión final peninsular con los Reyes Católicos acrecentaron la asimilación y nivelación lingüística entre los dialectos de los diferentes reinos.


En el siglo XV la lengua común española se había introducido en gran parte de la Península Ibérica. En 1492 el sevillano Antonio de Nebrija publicó en Salamanca su Grammatica, primer tratado de gramática de la lengua española, y también primero de una lengua europea moderna.

Se estima que a mediados del siglo XVI el 80% de los españoles hablaba español.En esa época ya había comenzado el reajuste consonántico, que significó la reducción del sistema de fonémico al pasar de seis consonantes sibilantes a sólo una o dos según la variedad.

La colonización de América, iniciada en el siglo XVI expandió el idioma español por la mayor parte del continente americano. Tras conseguir la independencia los nuevos estados americanos iniciaron procesos de unificación lingüística que terminaron de extender el idioma español a través de todo ese continente, desde California hasta Tierra del Fuego.

En España, desde la época de los borbones, se produjo una política centralista de unificación lingüística y consiguiente minorización del resto de lenguas vernáculas en favor de la lengua común española,
A lo largo del siglo XVII y XVIII surgen infinidad de publicaciones periódicas y privadas en español. El primero ve la luz en Madrid en 1661 de la mano de Julián Paredes ("Gazeta"), siguiéndole numerosas publicaciones en Salamanca, León, Granada, Sevilla, Zaragoza..etc. En los territorios bilingües también comienzan a aparecer publicaciones periódicas en español. El primero fue en 1792, el Diario de Barcelona, siendo también el primer periódico en español de Cataluña. Le siguieron El Correo de Gerona (1795), Diario de Gerona (1807) y aún antes en ciudades también bilingües como Palma de Mallorca (1778), Vigo o Bilbao. En América a partir de 1770, el español pasó a ser la lengua normal en la enseñanza, en detrimento de las "lenguas generales" basadas en lenguas indígenas.

El idioma español siempre tuvo numerosas variantes que, si bien respetan el tronco principal latino, tienen diferencias de pronunciación y vocabulario, como sucede con cualquier otra lengua. A esto hay que agregar el contacto con los idiomas de las poblaciones nativas, como el aimara, chibcha, guaraní, mapudungun, maya, náhuatl, quechua, taíno y tagalo, entre otros, que hicieron también contribuciones al léxico del idioma, no solo en sus zonas de influencia, sino en algunos casos en el léxico global.